Los suelos de barro estan formados por una gran variedad de piezas con características muy diferentes, coincidentes en la apariencia rústica, en la alta absorción de agua y en la no aplicación de vidriados. La producción es limitada, discontinua y muy dispersa, generalmente conformadas en estado plástico bajo técnicas artesanales y sometidas a una sola cocción. Sus características les hacen especial y casi exclusivamente adecuados para nueva edificación, rehabilitaciones o locales que persiguen ambientes de buscada rusticidad. (Ampliar información)
El cuerpo de los suelos de barro es de color térreo y no uniforme, de textura muy irregular y con granos poros e incrustaciones fácilmente visibles. Las caras y las aristas tienen marcadas irregularidades que se dan por supuestas como propias de estos productos por lo que se recomienda su colocación a junta ancha. Hay gran dispersión de formas y medidas.