2) Limpieza de suelos de barro
La limpieza de los suelos de barro es una de las partes más delicadas e importantes en el proceso de protección de este tipo de pavimentos rústicos.
El suelo de barro cocido manual o terracota es la denominación más comúnmente aplicada a gran variedad de baldosas con características muy diferentes cuyas caras y aristas tienen marcadas irregularidades que se dan por supuestas. En lo único en lo que coinciden todas las baldosas de barro es en la apariencia rústica y en la alta absorción de agua. Esta alta porosidad puede provocar problemas de rechazo de manchas, resistencia a productos de limpieza e impermeabilidad. Por ello, es altamente recomendable la aplicación de tratamientos de limpieza y protección de las baldosas de barro por profesionales que le permitan disfrutar de estos pavimentos artesanales.
Algunas empresas productoras de baldosas de barro ofrecen sus productos con pre-tratamientos que facilitan el proceso de colocación y posterior limpieza de estos suelos. Esto es más un complemento que una solución definitiva, por lo que una posterior limpieza, tratamiento y acabado por profesionales es recomendable para obtener una mayor protección y un resultado estético óptimo.
1). Tipos de manchas más comunes en los suelos de barro
1.1) En suelos de barro de nueva colocación:
- Restos de obra, como cemento y mortero en pavimentos de terracota.
- Eflorescencias salinas (manchas blancas de salitres) en suelos de barro. Normalmente se da en exteriores aunque pueden producirse en interiores debido a humedades.
- Suciedades producidas por el polvo y la contaminación en materiales muy porosos situados principalmente en exteriores: porches, terrazas, patios, piscinas, etc.
1.2) En suelos de barro usados:
- Manchas domésticas.
- Tratamientos anteriores deteriorados como barnices que se empiezan a quebrar y desprender, aceite de linaza, aceite de mora o similares y/o tratamientos a bases de ceras.
- Apariciones de moho y concentraciones de verdín.
2). Procedimiento de limpieza de suelos de barro para los diferentes tipos de manchas
Una vez el suelo esta barrido y completamente seco, utilizamos máquinas rotativas para distribuir y aplicar la óptima combinación de productos que su suelo de barro necesite junto a aspiradoras de líquidos antes que el pavimento vuelva a absorber la suciedad. La utilización de maquinaria es fundamental para que la fase de limpieza sea efectiva en superficies mayores a 15 m2. Para superficies inferiores a estas dimensiones los propios clientes podrían realizarla, siguiendo las instrucciones de uso de los productos destinados para tal fin, utilizando cepillo a mano y fregona en vez de maquinaria (aunque es muy sacrificado y poco efectivo en comparación al efectuado con maquinaria rotativa y aspiradora de agua).
Una vez obtenemos un suelo de barro completamente limpio debemos esperar hasta que esté completamente seco antes de aplicar un tratamiento de protección. El tiempo de secado varía según la estación en la que estemos pero por regla general esperamos entre 5 y 10 días. Durante el periodo de secado es recomendable no pisar el suelo y en caso de ser imprescindible, realizarlo sin calzado y con calcetines gruesos para evitar dejar potenciales huellas.
3). Productos utilizados en los procesos de limpieza de los suelos de barro
3.1). Proceso de limpieza para restos de obra, juntas y eflorescencias salinas: limpiadores concentrados a base de complejos de tensioactivos, protectores de corrosión. Se utilizan diluidos en agua e inyectados con maquinaria rotativa y retirada rápida con aspiradoras de agua.
- No emiten vapores por lo que no afecta a accesorios de la casa sensibles a los vapores ácidos como grifería y picaportes.
- No deterioran los pavimentos ni las juntas, solo son agresivos con los restos de obra (morteros y cementos en pavimentos de nueva colocación) y eflorescencias salinas (especialmente en exteriores).
- Eliminan las manchas de óxido rápidamente.
- Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 35ºC y 5ºC.
- Actúan rápidamente con un intervalo de acción que puede variar entre 5 – 30 segundos.
- Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección para evitar salpicaduras, guantes y ropa resistentes a los ácidos.
- Hay que tener cuidado con materiales sensibles a los ácidos como los mármoles pulidos. Los mosaicos hidráulicos y derivados del cemento pueden verse afectados dependiendo de la proporción de producto diluido en agua para lo cual es necesario la supervisión de los profesionales.
3.2). Proceso de limpieza para eliminar concentraciones de moho y verdín: disolución acuosa a base de tensioactivos catiónicos, secuestrantes, humectantes y sales inorgánicas. Se utiliza maquinaría rotativa para complementar su eficacia química y aspiradoras de agua para retirar rápidamente la suciedad (para que no vuelva a ser absorbida por la alta porosidad de las baldosas de barro y algunos pavimentos de piedra).
- No emite vapores ni deja olores.
- No deteriora los pavimentos ni las juntas, solo es agresivo contra las apariciones de moho, musgo y concentraciones de verdín.
- Acción fungicida y algicida proveyendo un efecto curativo y preventivo.
- Actúa lentamente con un intervalo de acción que puede variar entre 5 minutos y varias horas.
- Debe ser complementado con una limpieza contra eflorescencias salinas.
- Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 35ºC y 5ºC.
- Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección para evitar salpicaduras y guantes.
- Materiales especialmente sensibles a los detergentes alcalinos deben ser protegidos como maderas, pinturas o revestimientos plásticos.
























